Energía

La energía que conseguimos para hacer las tareas de nuestro día a día surgen en gran medida en nuestro cerebro. El nivel de activación de nuestro cerebro, también conocido como Arousal, condiciona nuestro desempeño diario y nuestra sensación de bienestar.

Nuestro nivel de Energía determina la calidad de nuestros pensamientos

El Arousal mide la activación, tanto a nivel fisiológico como de los eventos internos de nuestro organismo. Tiene relación directa con la atención, el rendimiento y las emociones, y se podría definir como la capacidad activadora de la conducta o, lo que comúnmente conocemos como “Energía”

Los pensamientos positivos necesitan mayor cantidad de energía que los negativos ya que movilizan más áreas de nuestro cerebro. Esta es la razón por la que cuando estamos cansados suelen venirnos pensamientos negativos.

Beneficios del entrenamiento

  • Nivel óptimo de energía
  • Motivación
  • Ganas
  • Mejor estado de ánimo
  • Regulación del sueño
  • Claridad mental
  • Calma y estabilidad
  • Reducir o eliminar sintomatología física y mental de la ansiedad
  • Reducir o eliminar tensiones

¿Qué consigue el entrenamiento?

Con el entrenamiento, conseguimos autorregular el nivel de activación o energía, encontrando el nivel óptimo para cada uno.

Cuando la energía es insuficiente, trabajamos las áreas relacionadas con la motivación, las ganas de hacer cosas, el estado de ánimo, la regulación del ciclo del sueño y la optimización de las capacidades cerebrales.

Por el contrario, cuando la energía es excesiva trabajamos las áreas relacionadas con la sobreactivación física y mental, buscando mayor calma, estabilidad y descanso.

Para saber más…

¿Qué ocurre en nuestro cerebro en función del nivel de su nivel de activación o “energía”?

Cada persona tiene un nivel óptimo de activación desde el que funciona optimizando recursos sin emplear una excesiva cantidad de energía. En función de los eventos, internos o externos, que vivimos, ese nivel de activación puede alterarse y ser demasiado bajo (hipo) o elevado (hiper).
Cuando nuestro cerebro está hipoactivo, existe un desequilibrio en las ondas cerebrales de la corteza frontal, mientras que cuando está hiperactivado hay una disminución general de frecuencias de onda Alfa y un aumento de frecuencias de onda HiBeta.

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